Del Señor es la Tierra y su Plenitud

La Tierra es un regalo del Señor a la humanidad, y todos los seres humanos deben cuidarla y protegerla. La Tierra es el hogar de todos los seres vivos, y el Señor nos ha dado el mandato de cuidarla. La Tierra es un don precioso, y debemos tratarla con respeto y amor.

Qué quiere decir el Salmo 24

El Salmo 24 es un cántico de alabanza a Dios, que declara Su majestad y poder. El salmo comienza con la pregunta: «¿Quién puede subir al monte del SEÑOR? ¿Y quién podrá estar en Su lugar santo?» Estas preguntas se refieren a la santidad de Dios, y el hecho de que Él es inaccesible para el hombre pecaminoso. Solo los que han sido purificados por Dios pueden estar en Su presencia.

El salmo continúa hablando de la santidad de Dios, y de cómo Él es justo y fiel. Luego se menciona que los que confían en Dios son los que son bendecidos, y que ellos recibirán la tierra como herencia. En el versículo 10, se dice: «Los ojos de Jehovah miran al justo, Y sus oídos oyen su clamor por ayuda.» Esto significa que Dios está atento a los que confían en Él y responderá a sus oraciones.

El versículo 11 dice: «Jehovah protege al hombre de corazón limpio, Y guarda su camino.» Dios protege a los que confían en Él y les da un camino seguro. El salmo termina con una promesa de bendición para los que sirven a Dios de todo corazón.

Qué dice Ezequiel 16 8

«Pero tú misma te rebelaste contra tu pacto, pues te prostituiste con los extranjeros y te entregaste a ellos. No obedeciste mis mandatos, sino que te dejaste llevar por sus perversos e detestables deseos. Por eso yo, el Señor, te dije: ‘Por haber cometido este pecado, te condeno a que tus siervos se coman tu propia carne y tus propias hijas. Los habitantes de Jerusalén y de Judá, que se entregaron a los ídolos, caerán víctimas de la espada, de hambre y de peste. Yo te hago responsable de tu propia maldad, pues rechazaste mi pacto y me despreciaste. ‘

«Pero yo, el Señor, te digo: ‘Tú, que eres la mujer infiel de Israel, vas a sufrir las consecuencias de tu prostitución. En mi furor y en mi celo, tomaré venganza de ti, y te trataré como nunca antes había tratado a ninguna mujer.

‘Después de eso, me calmaré y ya no estaré enojado contigo. Porque reconozco que has pecado, y por eso te has rebelado contra mí. Ahora, ponte de acuerdo con tus amantes, con los que te gusta tanto prostituirte, y paga tus promesas. Que vengan todos tus amantes, a ver si puedes cumplir con todos tus compromisos.

‘Así que reunirás a todos tus amantes y a todos los ídolos a los que te entregaste, y los Pondrás unos contra otros, para que veas cuál de ellos te puede salvar cuando yo te castigue. Tú te entregaste a ellos, y ellos no te han podido ayudar ni siquiera cuando te castigué ligeramente.

‘Serás castigada con mucha severidad. Yo te juro que así lo haré, porque me has ofendido profundamente y has puesto tu confianza en tus ídolos detestables, en lugar de en mí. Por eso, yo, el Señor, digo: ‘Te castigaré con severidad, y te haré pagar por todos tus pecados.

‘Te haré comer tu propia carne y beber tu propia sangre. Yo, el Señor, lo juro por mi vida: ¡Tú misma serás la que me pagarás! Pues te dije que te castigaría, y lo voy a hacer. No me importa si te arrepientes o no, porque te rebelaste contra mí y contra mi pacto.

‘Yo, el Señor, digo: ‘Tú, que eres infiel a tu marido y rompes el pacto que hiciste conmigo, yo, el Señor, te juro que así como rompiste el pacto, yo también romperé mi pacto contigo.

‘Así que te castigaré delante de todos los habitantes de Israel, y ellos verán cómo te castigo. Porque rechazaste mi pacto y te entregaste a tus ídolos detestables, por eso yo, el Señor, te digo: ‘Yo, el Señor, digo: ‘Tú vas a sufrir las consecuencias de tu prostitución y de tu rebelión.

‘En mi furor y en mi celo, tomaré venganza de ti, y te trataré como nunca antes había tratado a ninguna mujer. Yo, el Señor, digo: ‘Tú, que eres la mujer infiel de Israel, vas a sufrir las consecuencias de tu prostitución.

‘Después de eso, me calmaré y ya no estaré enojado contigo. Porque reconozco que has pecado, y por eso te has rebelado contra mí. Ahora, ponte de acuerdo con tus amantes, con los que te gusta tanto prostituirte, y paga tus promesas. Que vengan todos tus amantes, a ver si puedes cumplir con todos tus compromisos.

‘Así que reunirás a todos tus amantes y a todos los ídolos a los que te entregaste, y los Pondrás unos contra otros, para que veas cuál de ellos te puede salvar cuando yo te castigue. Tú te entregaste a ellos, y ellos no te han podido ayudar ni siquiera cuando te castigué ligeramente.

‘Serás castigada con mucha severidad. Yo te juro que así lo haré, porque me has ofendido profundamente y has puesto tu confianza en tus ídolos detestables, en lugar de en mí. Por eso, yo, el Señor, digo: ‘Te castigaré con severidad, y te haré pagar por todos tus pecados.

‘Te haré comer tu propia carne y beber tu propia sangre. Yo, el Señor, lo juro por mi vida: ¡Tú misma serás la que me pagarás! Pues te dije que te castigaría, y lo voy a hacer. No me importa si te arrepientes o no, porque te rebelaste contra mí y contra mi pacto.

‘Yo, el Señor, digo: ‘Tú, que eres infiel a tu marido y rompes el pacto que hiciste conmigo, yo, el Señor, te juro que así como rompiste el pacto, yo también romperé mi pacto contigo.

‘Así que te castigaré delante de todos los habitantes de Israel, y ellos verán cómo te castigo. Porque rechazaste mi pacto y te entregaste a tus ídolos detestables, por eso yo, el Señor, te digo: ‘Yo, el Señor, digo: ‘Tú vas a sufrir las consecuencias de tu prostitución y de tu rebelión.

‘En mi furor y en mi celo, tomaré venganza de ti, y te trataré como nunca antes había tratado a ninguna mujer. Yo, el Señor, digo: ‘Tú, que eres la mujer infiel de Israel, vas a sufrir las consecuencias de tu prostitución.

‘Después de eso, me calmaré y ya no estaré enojado contigo. Porque reconozco que has pecado, y por eso te has rebelado contra mí. Ahora, ponte de acuerdo con tus amantes, con los que te gusta tanto prostituirte, y paga tus promesas. Que vengan todos tus amantes, a ver si puedes cumplir con todos tus compromisos.

‘Así que reunirás a todos tus amantes y a todos los ídolos a los que te entregaste, y los Pondrás unos contra otros, para que veas cuál de ellos te puede salvar cuando yo te castigue. Tú te entregaste a ellos, y ellos no te han podido ayudar ni siquiera cuando te castigué ligeramente.

‘Serás castigada con mucha severidad. Yo te juro que así lo haré, porque me has ofendido profundamente y has puesto tu confianza en tus ídolos detestables, en lugar de en mí. Por eso, yo, el Señor, digo: ‘Te castigaré con severidad, y te haré pagar por todos tus pecados.

‘Te haré comer tu propia carne y beber tu propia sangre. Yo, el Señor, lo juro por mi vida: ¡Tú misma serás la que me pagarás! Pues te dije que te castigaría, y lo voy a hacer. No me importa si te arrepientes o no, porque te rebelaste contra mí y contra mi pacto.

‘Yo, el Señor, digo: ‘Tú, que eres infiel a tu marido y rompes el pacto que hiciste conmigo, yo, el Señor, te juro que así como rompiste el pacto, yo también romperé mi pacto contigo.

‘Así que te castigaré delante de todos los habitantes de Israel, y ellos verán cómo te castigo. Porque rechazaste mi pacto y te entregaste a tus ídolos detestables, por eso yo, el Señor, te digo: ‘Yo, el Señor, digo: ‘Tú vas a sufrir las consecuencias de tu prostitución y de tu rebelión.

‘En mi furor y en mi celo, tomaré venganza de ti, y te trataré como nunca antes había tratado a ninguna mujer. Yo, el Señor, digo: ‘Tú, que eres la mujer inf

Cuál es el salmo 24 de la biblia catolica

«El Señor es mi pastor, nada me falta» – Salmo 23:1

«Cuando pasé por el valle de la muerte, temí por mi vida; pero el Señor me protegió y me libró de todo peligro» – Salmo 23:4

«El Señor es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré? El Señor es defensa de mi vida, ¿de quién tendré miedo?» – Salmo 27:1

El Salmo 24 es un canto de alabanza a Dios por su protección y provisión. El salmo exalta a Dios como el Rey de Gloria, el creador de todas las cosas, y el que tiene poder para salvar. Los creyentes pueden confiar en que Dios les dará la victoria sobre sus enemigos, y que su amor y fidelidad nunca fallarán.

¿Dónde estabas tú cuando yo funde la tierra?

Dios preguntó a Job: «¿Dónde estabas tú cuando yo fundé la tierra? ¿Sabías acaso de su creación? Si lo sabías, entonces dime: ¿Quién fijó sus medidas, si lo sabes? ¿Quién extendió sobre ella el cordel de medir? ¿Quién puso los cimientos de ella, o quién la puso sobre sus bases, si lo sabes? En qué estabas tú cuando puse los cimientos de la tierra? Dímelo, si es que lo sabes. ¿Quién determinó su extensión, si lo sabes? ¿Quién extendió sobre ella la cordillera de las nubes? ¿Quién le puso el océano por vestidura, cuando ella brotó como bebé de la madre tierra, y cuando cubrí las montañas con el polvo? ¿Quién puso a los moradores de las tinieblas en sus habitaciones, y a las bestias salvajes en sus guaridas? Yo hice la luna para marcar las estaciones, y el sol que conoce su ocaso. Yo puse las estrellas en sus órbitas, y la tierra en su lugar fijo. Tú naciste entonces, y yo estaba allí. Yo estaba allí cuando ordené a los moradores del cielo que se presentaran ante mí. Yo soy el que hizo del ejército del cielo, y de todos sus soldados. Yo estaba allí cuando hice la tierra, y todos sus habitantes. Yo la fijé para siempre, y ella permanece inmóvil a mi mirada. Mi ojo observa todo lo que hay en ella, y nada se me escapa. Mi oído percibe todos sus gritos, y yo soy el que los atiende. Los seres humanos son como humo, sus días son como sombra que pasa. Yo, el Eterno, soy su refugio, y después de ellos vendrá la muerte.»

Esto significa que Dios es el dueño de todo lo que existe. Él es el Creador de todo, y todo lo que existe es suyo. Él es el Señor de la Tierra, y todo lo que hay en ella le pertenece.

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