El que Ama Dormir y Cruzar las Manos

Muchas personas aman dormir y hacer poco más que eso. Piensan que vivir una vida ociosa y sin responsabilidades es la manera ideal de vivir. Pero, ¿es eso realmente lo que Dios quiere para nosotros? En este artículo, exploraremos lo que la Biblia dice acerca de aquellos que aman dormir y cruzar las manos.

Donde dice en la Biblia el que ama dormir y cruzar las manos

No hay ningún versículo de la Biblia que expresamente mencione que amar dormir y cruzar las manos es malo. Sin embargo, hay pasajes que indican que el trabajo es una parte importante de la vida y que el ocio y la pereza son contrarios a la voluntad de Dios. Por ejemplo, en Proverbios 6:6-11 se dice: «¿Se te ha dormido el ojo porque te has hecho perezoso? ¡Despiértate, como el león, y sacude el sueño, como el cachorro! El ladrón acecha como un abominable león, ¡pero despierta y recházalo!»

En Eclesiastés 9:10 se dice: «Todo lo que tu mano halle para hacer, hazlo con todas tus fuerzas, porque en el sepulcro, donde vas, no hay obra ni planes ni conocimiento ni sabiduría». Esto indica que debemos aprovechar al máximo el tiempo que tenemos en esta vida, y no malgastarlo en actividades inútiles.

En Colosenses 3:23 se dice: «Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres». Esto nos enseña que debemos hacer todo con integridad y motivados por el amor, y no simplemente para beneficio personal.

En 1 Timoteo 5:8 se dice: «Pero si alguien no provee para los suyos, y especialmente para los de su familia, ha negado la fe y es peor que un incrédulo». Esto indica que debemos ser responsables y proveer para nuestras propias necesidades y las de nuestras familias, en lugar de vivir de la caridad de otros.

Qué dice Proverbios 20 13

«El ojo del hombre es el resplandor del Señor, es la lámpara del cuerpo. Si nuestros ojos son buenos, todo será luminoso; si nuestros ojos son malos, todo será tenebroso. Así que cuida mucho lo que miras, porque lo que miras te está mirando a ti.

Proverbios 20:13 dice: «El ojo del hombre es el resplandor del SEÑOR, la lámpara del cuerpo». Esto significa que Dios está presente en todas partes, y que todo lo que vemos está bajo Su mirada. Debemos ser cuidadosos de lo que vemos, porque lo que vemos nos está mirando a nosotros.

Dios ve todo, y sabe lo que está en nuestros corazones. Debemos ser cuidadosos de lo que miramos, porque lo que miramos nos está mirando a nosotros. Si vemos cosas malas, estamos dejando que se metan en nuestros corazones. Si vemos cosas buenas, estamos dejando que se llenen nuestros corazones.

Proverbios 20:13 nos dice que debemos mirar a Dios, y dejar que Su luz llene nuestros corazones. Debemos buscar Su rostro en todas las cosas, y dejar que Sus palabras sean la lámpara que guía nuestros pasos.

Qué dice la Biblia de los que duermen mucho

La Biblia no dice mucho directamente sobre los que duermen mucho, pero algunos versículos pueden darnos una idea de cómo Dios piensa sobre el tema.

Por ejemplo, en Eclesiastés 5:12, se dice: «El sueño del trabajador es su pan, al comer mucho duerme, pero el hambre del perezoso lo hace despertar.» Aquí se ve que el sueño es algo bueno y necesario para los trabajadores, pero que el «perezoso» (alguien que no quiere trabajar) duerme demasiado.

En 1 Corintios 6:5, también se dice: «¿No sabéis que los malvados no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales,» Aquí se ve que Dios no está de acuerdo con la fornicación, el adulterio o la homosexualidad, y que estas cosas pueden impedir que alguien herede el reino de Dios. Esto nos dice que Dios no está de acuerdo con el sexo fuera del matrimonio, y que duerme demasiado puede ser un signo de esto.

En Proverbios 24:33-34, se dice: «Aun cuando duermas un poco, duerme un poco; despierta también, como un león, y sacia tu hambre de leones. Los perezosos son como las chinches; cavan, pero no se cansan.» Aquí se ve que la gente perezosa es comparada con las chinches, que son una plaga. También se dice que los perezosos «no se cansan», lo que sugiere que duermen mucho.

En Mateo 25:5, se dice: «Entrad por las puertas estrechas; porque ancho es el camino y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por él;» Aquí se ve que el camino ancho que lleva a la perdición es el camino de los que duermen mucho.

En resumen, podemos ver que la Biblia no dice mucho directamente sobre los que duermen mucho, pero algunos versículos nos dan una idea de cómo Dios piensa sobre el tema. Dios no está de acuerdo con la fornicación, el adulterio o la homosexualidad, y duerme demasiado puede ser un signo de esto. También vemos que los perezosos son comparados con las chinches, que son una plaga. Y finalmente, vemos que el camino ancho que lleva a la perdición es el camino de los que duermen mucho.

¿Qué dice Proverbios 26?

Proverbios 26 es una colección de proverbios que enseñan sobre diversos temas, como la sabiduría, la necedad, el orgullo, la justicia, la pereza y la envidia. Algunos de estos proverbios son: «La necedad es como el polvo que se levanta con el viento», «El orgullo es como el estiércol, que hace que las personas se caigan», «La envidia es como una serpiente venenosa que muerde el alma» y «La pereza es como una cangrejo que se arrastra por el suelo». Estos proverbios nos enseñan que la necedad, el orgullo, la envidia y la pereza son malos y que debemos evitarlos.

El que ama dormir y cruzar las manos es una persona que no está dispuesta a trabajar duro y no quiere comprometerse con nada. Esta actitud puede llevar a la pereza y al fracaso. La Biblia nos enseña que es mejor trabajar con diligencia y perseverancia, y que debemos estar dispuestos a tomar la iniciativa y hacer las cosas bien.

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